
El sábado llega la familia a la isla. ¿Qué haré con ellos?
Tengo ganas de verles, aunque no haga ni un mes que salí de casa. Menos mal que ya son mayores y les puedo dejar solos mientras tenga clases obligatorias.
¡Y antes tengo tantas cosas que hacer! Esta semana es de las que me gustan, esos periodos que no dejan tiempo para pensar en las cosas superfluas.