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Viaje a los sueños (polares)

Pereza con escamas

Pereza con escamas Hay días que lo único que me apetece hacer es desandar el camino de la evolución hasta detenerme en un estado reptiliano, y no alojar en mi cabeza más preocupaciones que la de encontrar la postura más cómoda para estar tendido al sol; todo ello sin remordimientos de ningún tipo, pues es eso precisamente lo que un lagarto debe hacer.
Estos días despiertan en mí los instintos perezosos más salvajes (menuda paradoja), con unas ganas locas de retozar en el césped, beber zumo de limón recién exprimido y desterrar de mi mente cualquier idea relacionada con trabajo mental llevado a cabo debajo de un techo (como por ejemplo, una biblioteca).
Es un pena que aún no haya conseguido que me salgan las escamas.

3 comentarios

oroD -

Yo estos días parezco más un pez... Mi memoria dura unos 4 segundos, y no consigo retener nada de lo que estudio...

Nómada -

Yo me conformo con permanecer humano...y teletransportarme bajo una jaima en un oasis, y sólo preocuparme por preparar té y comer dátiles. Ah, y en no perderme el atardecer subido en un dromedario!

Sean Genius -

Yo, en días como estos, me conformaría con saber, a ciencia cierta, que soy algo.