Día 6: Conociendo Lanzarote
Visita guiada a la isla con un guía que parecía sacado del Club de la Comedia, aunque él no se daba cuenta del cachondeo que desataban sus comentarios hábilmente puntualizados por Gerardo y Sergio, dos chicos que han provisto de risas al personal.Por fin pude sacar a pasear mi cámara de fotos y la verdad es que la isla lo merece. Visitamos más ejemplos de la obra de César Manrique: su casa-fundación, el jardín de Cactus, La Cueva de los Verdes con su precipicio, la Casa del Campesino donde nos recibieron con una batucada carnavalera y nos dieron de comer de nuevo como marqueses, el mirador del Río y el P.N. de Timanfaya, con su actividad volcánica y mis recuerdos de la Isla de La Reunión, aún tan frescos. Una jornada agotadora que mereció cena tranquila en el hotel e intención de acostarse temprano. Lástima que tampoco lo consiguiéramos pues acabamos en una clase teórica de Economía Política a cargo de Sergio, que tenía que exponerla al día siguiente y que nos estuvo explicando en qué consisite su tesis. Interesante manera de invertir las escasas horas de sueño.
El sueño ya empezaba a acecharme pero aunque resulte sorprendente no me dormí. Tuvimos una charla que a mí me resulto interesante al máximo, acerca del efecto directo de las maniobras militares de la OTAN en aguas canarias sobre los cetáceos, a partir del varamiento masivo del año 2002 coincidiendo con la operación Neotapon. Luego por la tarde Sergio exponía en el aula de economía pero no pude ver toda su exposición pues desagradables tareas de organización me requirieron en ese mismo momento.
LLegada masiva de ponentes y doctorandos = caos en el aeropuerto. Retrasos, pasajeros que pierden su vuelo, aviones que no existen más que sobre el papel, gente que se pierde por los pasillos de la terminal... Pese a todo, la gente va llegando y poco a poco los dejamos en el hotel, donde también hay incidentes aunque más divertidos. A una chica le tocó de compañero de habitación un italiano llamado Andrea - y no estaba muy contenta. Nimiedades.
Madrugón para coger el avión hasta Lanzarote, donde nos esperaban las organizadoras que se han portado con nosotros como unas madres durante toda la semana. Estábamos en el Hotel Salinas, y allí nos encontramos con los otros voluntarios conejeros, que es como se conoce a los de Lanzarote. Hicimos un poco de organización y luego breve paz hasta la llegada del primer premio Nobel, un Economista llamado Sharpe. Por suerte no quería molestar y se buscó la vida con un coche para hacer por su cuenta las visitas turísticas, así que esa tarde piscina y playa... En preparación de lo que nos esperaba...
Quería ponerme a contar mis experiencias de los últimos días pero me llaman para ir corriendo a cenar a un castillo en la ciudad de Arrecife, que nos espera el alcalde y todo, así que seré breve y colgaré sólo la foto de la vista desde mi ventana, ya que eso sí que me da tiempo.
Estoy haciéndome las maletas (o debería estar haciéndolo) y al mismo tiempo poniendo al día mi blog. El mensaje anterior se me ocurrió este fin de semana, supongo que demasiadas horas en coche hacen su efecto.
Las peores noticias viajan a menudo en esas cartas que nunca llegan.
Ayer veía en TV que el primer ministro de Japón promovía el uso de ropa fresca y desterraba las chaquetas y corbatas hasta el fin del verano. Y todo, para ahorrar en aires acondicionados en las empresas del país y cumplir con el protocolo de Kyoto. Me ha parecido una idea tan sencilla que, por eso mismo, nunca antes había sido propuesta a nivel institucional. Y supongo que, con lo tradicionales que son los nipones, no será fácil que se generalice el uso de estas prendas de vestir más ligeras.
Esta madrugada he enviado por fin ese proyecto que arrastraba desde hace un mes, y además bastante contento con el resultado. Lo malo, que de aquí a octubre no sabré la respuesta y no tengo nada más que hacer, salvo dos cursitos de dos semanas que van a ser muy light. claro, a mí me molesta estar parado, aunque todos saben que ya encontraré algo en que ocupar mi tiempo. Mientras tanto hoy en la Uni nada que hacer, pero he subido porque en mi casa me habría aburrido y en el laboratorio me lo paso bien.
Aparte de correr montaña arriba montaña abajo por las verdes laderas de Guadarrama, este fin de semana he tenido el evento social de fin de carrera de mi primo. Una oportunidad más para marcar las diferencias con mi familia, ya que con el calor de final de mayo en Madrid (37º a las 7 de la tarde) todos iban muy guapos con sus trajes, sus zapatos, sus corbatas. Todos parecían un poco pingüinos. Y yo, en cambio, iba llamando la atención con mi camisa de dibujitos y mis pantalones ligeros; eso sí, ¡¡iba de fresquito!! Eso sí, el disgusto que le he dado a mi abuela fue una lástima, creo que ella habría preferido que no hubiera ido... Lo siento pero que se aguante. ¡Encima que no apreció que me pusiera pantalón largo!
Ayer hice una de mis carreras de orientación en montaña, y me pasó lo que nunca me había pasado: me salí del mapa. Y claro, eso te deja completamente descolocado y te hace perder mucho tiempo, hasta que desandas lo que antes corriste en dirección incorrecta y regresas a un punto reconocible. Así que perdí mucho tiempo y. dado que la carrera la empecé a las 19:14 no llegué a terminar el recorrido, ya que vi que me caía la noche encima y tuve que atajar para llegar a la meta antes de que la oscuridad me impidiera leer el mapa.
Esta noche no se me ocurría qué hacer y me he alquilado la última película estrenada de Alfonso Cuarón, uno de mis directores favorítos por su prodigiosa versatilidad. Sus tres ultimas películas me encantaron cuando las vi: "Grandes esperanzas", "Y tu mamá también", y "Harry Potter y el prisionero de Azkaban", que acabo de sacar de mi DVD. Cada película pertenece a un universo diferente, y en todas se detecta el toque personal de Alfonso sin renunciar a utilizar recursos completamente diferentes.
Para mañana tengo que tener un interesante proyecto para ser revisado por mi director, asi que me voy a dormir que tendré que currar de lo lindo... Ya que este fin de semana no ha sido productivo en ese aspecto, aunque me lo he pasado genial...
Aunque Iván Ferreiro venga a tocar al lado de mi casa (bueno, de mi uni que es casi lo mismo), me temo que motivos laborales van a mantenerme alejado del concierto del 11 de junio, así que este viernes en el concierto de Valencia tendré que echar el resto.
Hoy fui al cine a ver "Tapas" (recomendable). Tenía tanto hambre que me pedií un cubo de palomitas gigante. Tanto, que no me ha dado tiempo de acabármelo antes de los títulos de crédito del final de la peli. Tanto maíz y tan salado, que al llegar a mi casa bebí litro y medio de agua sin darme cuenta. Y claro, con eso en el estómago no tenía demasiado hambre, pensé en no cenar (¡yo!)... entonces llega mi madre con una bolsa llena de algo que me encanta, que nunca me puedo resistir. Nísperos. Una fruta poco común pero que me vuelve loco y que está ligada a mi infancia y también a mi estancia en la isla. Así que me he zampado un montón y además me ha entrado antojo de preparar ron con ellos, un invento que ya probé en La Reunion y que fue un éxito.
Ayer me sorprendió mi madre con una camiseta juvenil, de aquel muñeco que de pequeño tanto odiaba, Kitty, porque me paarecía tan empalagoso como los ossos amorosos y demás iconografía exclusivamente femenina. Supongo que con los años me he hecho más tolerante, porque ayer cuando se lo ví a mi madre en la pechera, trajo una sonrisa a los labios. Me gusta ver a mi madre con una imagen desenfadada. Me gusta ver a mi madre feliz.