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Viaje a los sueños (polares)

Petits plaisirs

Petits plaisirs

Una cena deliciosa resulta aún más memorable cuando se cierra con una charla entre amigos, alrededor de un buen vino francés y un excelente queso.
Este tipo de pequeños placeres que le alegran a uno la vida:

las sorpresas en el roscón de Reyes
las postales inesperadas en el buzón
las notas de amor colgadas en la nevera
los bombones sobre la almohada

¡Que nunca falten!

Chubascos dispersos en el litoral

Chubascos dispersos en el litoral

La tarde amenazaba tormenta. Aguardaba ansioso en la ventana a que cayeran las primeras gotas. La cara apoyada contra el frío cristal, los ojos implorando un chaparrón que se hacía esperar. Hacía ya sis semanas y dos días que no llovía, y ya no podía aguantar más. Por fin, una gota impactó contra el alféizar, y pronto toda la ventana quedó surcada por los recorridos descendentes de las demás.
Se dirigió hacia la puerta y se calzó las botas. Cogió una cazadora y se la puso sin abrochar, y se lanzó a disfrutar de la tormenta. Las gotas eran gruesas y pesadas, y al impactar contra el suelo se veía perfectamente cómo el agua salía despedida en todas las direcciones, dibujando una corona fugaz.
Aún no había charcos, la tierra estaba sedienta. Pero ya tenía los rizos pegados contra la frente. Caminaba sin rumbo por la ciudad, esperando encontrarla, como cada tarde de lluvia, por azar; hasta ahora sólo se habían visto en cuatro ocasiones, y siempre iban ambos paseando solos, empapados pero aprovechando cada sensación. Se cruzaban en la esquina del teatro, o frente a una heladería; se miraban. Y ya continuaban su camino juntos, hablando de sí mismos como si se conocieran de siempre. Entonces, inevitablemente, al cabo de las más breves de entre las horas, dejaba de llover; y ella aprovechaba cualquier descuido para desvanecerse, dejándole a solas con el olor de la tierra mojada, a la espera de un nuevo aguacero.

La tensión

La tensión

No llevo nada bien esto de las esperas. Me recorre por dentro un gusanillo que va aumentando mi curiosidad y mellando mi cordura. Actualmente hay muchas situaciones en mi vida en Stand-by, y yo aquello de no controlar las situaciones lo llevo mal. Esperar una respuesta con lo nervioso que soy no resulta fácil. Así que tal vez por eso me encuentro efervescente, con un estado de ánimo muy voluble en los últimos días...

Días torcidos

Es frustrante ver como a personas que te importan se le tuercen los días, y poco a poco se va estropeando lo que empezó bien (con una fiesta para ser más concretos). Y no poder hacer nada para arreglar sus problemas, ¡qué sensación de tener atadas las manos!

¿Qué día es hoy?

¿Qué día es hoy?

Sinceramente,
me importa
un ...

Bledo

Tristura

Tristura

Hoy yo también me siento débil, y no logro detener el avance del gris que se va comiendo los colores de mi vida. Es como si una mano invisible me estuviese oprimiendo el corazón, permitiéndole latir lo justo para mantenerme vivo, pero no lo suficiente para vivir mi vida.

Y lo peor de todo es que no sé por qué me siento así.

La rueda del tiempo

La rueda del tiempo

Gira y gira la rueda del tiempo, y los días se suceden sin poderlos asir, sean buenos o malos. Debemos tratar de nutrir cada dia con al menos una experiencia que nos gustaría recordar. Nuestra memoria no será tan prodigiosa para recordarlas todas al cabo de los años, pero nuestra existencia habrá sido infinitamente más feliz.

Si no me logro olvidar de ti ni un sólo día,
¿cómo iba a pasar por alto el día de tu santo?

Mi sufrida tele

Mi sufrida tele

Aunque parezca extraño, después de 15 años de leal servicio, mi tele ha decidido ponerse en huelga; y es que está más que harta de tanto preparativo nupcial-real-mundial. Ya no puede más, a la pobre le duelen los tubos catódicos de escuchar siempre lo mismo, desde hace ya dos semanas. ¡Y yo que pensé que, habiendo sobrevivido a las videoconsolas y a tanta telebasura, estaba hecha a todo!

Tranquilos. Que no cunda el pánico.

Yo, para hacer público mi apoyo a su causa, he cogido un libro.
Espero que me dure hasta el sábado.

À bout de souffle (II)

À bout de souffle (II)

Me parecía muy cruel dejarlos separados para la eternidad de mi blog...

(en el fondo soy un sentimental)

À Bout de Souffle

À Bout de Souffle

En ocasiones una película es como un cofre polvoriento que encontramos en el desván, que esconde multitud de cachivaches que se convierten en inesperados tesoros: Una chica guapa (Jean Seberg), conversaciones para el recuerdo (impagable escena de la cama), personajes redondos (el vividor Michel Poiccard), e incluso frases para hacer propias (aunque sean prestadas a su vez de un libro).

"Given a choice between grief and nothing, I'd choose grief."
William Faulkner

Si me dan a elegir entre la pena y la nada, escojo la pena.

Mundos absurdos

Mundos absurdos

Hay quien puede pensar que es absurdo imaginar un planeta plano como una pizza (aunque sin anchoas), en equilibrio sobre cuatro grandes elefantes que viajan a lomos de la gran A'tuin, la tortuga que surca el multiverso sin un rumbo identificado.

Pues a mí me resulta más absurdo este mundo redondo, en el que una boda de sangre real es capaz de hacer olvidar a sus habitantes las atrocidades cometidas (también con sangre real) en nombre de la justicia.

En fin, que si alguien sabe el sexo de la tortuga, que me lo diga.

Laundro-mat

Laundro-mat

Sería fantástico que en este país fueran más habituales esas lavanderías de las películas americanas, en las que tan sencillo es confundir la colada con perfectos desconocidos que esconden historias inimaginables. Donde la suerte gusta de regalar encuentros que disipan el último desengaño.

Tomate

Tomate

¿Por qué?

¿Alguien sabe por qué?

¿Por qué le ha tenido que salir un agujero a mis calcetines favoritos?

PD: Yo he oído que a estos agujeros se les dice "patata". ¿O era "tomate"? En fin, qué más da...

Deseos cinéfilos

Deseos cinéfilos

A menudo necesito una dosis de celuloide para escapar de este cuerpo que, aunque joven y lozano, no me permite hacer todo lo que quiero.
Este saco de huesos y carne es todavía incapaz de balancearse en una tela de araña sobre las calles de Gotham City, no ha montado en bicicleta con Amélie por las calles de Montmartre, nunca ha empuñado un sable láser frente a un ejército de orcos, y aún tiene pendiente un viaje en el aeroplano de Otto el piloto hasta la isla de la luz y el faro. Me temo que no llegará a interpretar ningún papel bajo las órdenes de Enrique Goded, ni se subirá en el Gatobús para ir a ver a Totoro, ni se batirá en duelo contra Iñigo Montoya con un látigo cómo única arma. Y además, nunca, nunca ha acabado la película besando a la protagonista.

Por suerte, la vida es sueño cuando se apagan las luces.

Preguntas circulares

Preguntas circulares

Nunca he llegado al corazón de la siguiente pregunta:

¿Viajo tanto porque no me quiere?
- - - - - - - - - - - - - - o - - - - - - - - - - - - - - -
¿Será que no me quiere porque viajo tanto?

A veces, de dar tantas vueltas llego a marearme...

El Beso

El Beso

Mi vida cambió el día que la conocí. Yo paseaba junto a la ría, un solitario transeúnte de regreso a casa. Apareció ella ante mí como salida de la nada, con aquella belleza atemporal. Tan pálida, que parecía a punto de desvanecerse en la niebla de aquella noche de verano. Sus labios rojos y vivos contrastaban con color ceniza de sus ojos. Vestía un traje de corte antiguo, en un azul muy tenue, que envolvía aquella piel delicada, como de marfil, sin cubrirla demasiado.
La noche era más fría de lo normal; es bien sabido que nunca es del todo verano en Galicia. Le ofrecí mi cazadora antes siquiera de presentarme. Ella aceptó, y al rozar sus hombros comprobé que la suavidad de su piel no era una ilusión. Se llamaba Silvana.
Seguimos caminando hacia el mar, mientras la conversación giraba en vueltas sin control. Ella me iba enredando con su voz, que recuerdo tan suave como el rumor de los arroyos en primavera. Y yo ya hacía un rato que no era capaz de oponer resistencia a nada. Estaba resuelto a no dejarla escapar, pero ella fue aún más impetuosa. Al pasar bajo una rama, se me arrimó y rozó mi oreja con su nariz, desatando un estremecimiento en mi interior. La abracé, y ella seguía allí, sin desaparecer como temía que sucediera, como tantas veces en mis pesadillas. Esta vez era real, y sus labios iban descendiendo por mi cara, y recuerdo que me besó en el cuello como nunca nadie me había besado jamás.
Desde aquella noche no he vuelto a ser el mismo. Ahora siento esta sed dentro de mí…

Dos horas de diferencia

Dos horas de diferencia

Si entras a un concierto gratis y te lo pasas genial, en compañía de buenos amigos y con anécdotas que recordarás toda la vida, no te puedes quejar, ¿verdad que no? Pues eso es lo que me pasó a mí el sábado. Pero el día siguiente, domimgo, ha estado a la altura.
A pesar de que la difusa línea entre ambos días sean apenas dos horas que me reencontré con mi cama, he empezado el día con ganas de hinchar globos de colores, reencontrar viejos amigos, confundirme entre niños de todas las edades, dormir la siesta tendido al sol, dejar miles de huellas a mi alrededor y danzar ritmos desenfrenados al compás marcado por los timbales verdes o blancos.

Y bailar el vals de Amelie contigo.

El actor fracasado

Como actor, resultaba infinítamente más creíble cuando besaba a alguien a quien no amara, que cuando debía reprimir los deseos de besar a la mujer de su vida

La tensa espera

Pues aunque se me pasó ayer escribir, aquí ando a horas intempestivas decidiendo que hacer sobre mi verano. (Aviso: las siguientes frases pueden herir la sensibilidad de los lectores).

Como lo de Islandia se va retrasando y sigo sin saber si me han seleccionado definitivamente, he decidido durante la tensa espera ponerme manos a la obra para no quedarme sin hacer algo en julio, aunque sea como opción de recambio por si falla Islandia (o mejor, si no me coinciden fechas, hago las dos cosas). Siempre he querido ir a los paises balcánicos, y Montenegro tiene las papeletas para ser el próximo país en estamapar su sello en mi pasaporte. Si es que no se me puede mandar a mirar cosas de viajes, que luego me lío me lío... y acabo en Madagascar!!

Día 0

¡¡Hola a todos!!

Éste es el primer post de mi primer Blog. Y a partir de ahora, los días cinco de cada mes de mayo serán el cumpleaños de mi blog (bueno, y no sólo eso, también el de la persona que hizo de matrona en el parto de este almacén de ideas; Felicidades, oroD). Aquí irán a parar algunas de las cosas que paseen por mi cabeza, pero no pretende ser ni exhaustivo ni exclusivo. Espero llenarlo de historias, de notas de viaje, de pensamientos y de algún que otro cuento.
Pero no prometo nada...

Kaveri