Días sin cine
Hace más de una semana que no cruzo la frontera del mundo del cine. Puede que para muchos eso sea algo habitual, pero en mi caso es un caso completamente excepcional. Supongo que no voy porque tengo muchas cosas pendientes, pero luego tampoco es que avance mucho quedándome en casa. Creo que en mi cuarto hay una nube de pereza que me impide pensar con claridad o avanzar en mis tareas.
No será porque me falten películas para ver: King Kong, Jarhead, El sabor de la sandía, el último cazador, Manuale d'amore, Oliver Twist, vete y vive, Vida y color, Viva Zapatero...
Me tengo que poner a recuperar el tiempo perdido ya mismo.













Durante una conversación telefónica nocturna me han sugerido que me haga un tatuaje en una de las nalgas. En principio, una estrella, en homenaje a mi suerte ya que dice que tengo una estrella en el culo. Pero yo preferiría hacerme una flor en el culo. O igual las dos, aprovechando que hay sitio de sobra. Aunque sinceramente, no creo que sea ese el mejor sitio para que yo me haga un tatuaje... No se iba a ver demasiado.
Anoche necesitaba algo ligerito para desatascar mi cabeza. Así que llamé a un amigo y le saqué de casa para ir a ver Los 2 lados de la cama. A pesar de ser día de estreno (¿miércoles?) estaba la sala casi vacía. Yo me reí un montón, aunque no tanto como T. Y sali del cine con la cabeza más clara.
(De cima).