
Necesito aire fresco.
Despues de toda una vida enamorado, llega el momento de tomar una decisión.
Han sido muchos los años en que lo has sido todo para mí, y he disfrutado como un niño descubriendo algunos de tus secretos, recorriendo tus caminos menos transitados; a veces sólo en mis sueños, porque jamás he sido capaz de abrazarte entera, de abarcar tu inmensidad. Nunca logré que fueras sólo mía, aunque tal vez eso sea empresa imposible, inalcanzable. Hasta ahora algo me retenía en tu frontera, y si me alejaba de ti era sólo un instante, pura curiosidad inocente.
Pero de un tiempo a esta parte planeo un cambio de rumbo, un viraje brusco en mi nave. Este verano he mirado con otros ojos a alguien a quien ya conocía. Le he dado tiempo, y ella me ha devuelto sensaciones. Y me marcho a explorar ese nuevo mundo, y para ello tengo que
apostatar de mi amor por ti. Qué dolor.
No te lo había contado todavía, no me atreví a decírtelo en persona. Es por eso que lo escribí aquí; sabía que lo leerías cuando yo ya no estuviera cerca. No tendré que ver tu cara sufriendo por haberte engañado la última vez que nos vimos.
Adios Europa, te abandono y me marcho a explorar África. No te olvidaré. Te quiero.