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Viaje a los sueños (polares)

Desde casa

He encontrado...

He encontrado... Hoy he recogido los últimos carretes que traía de mis viajes y que estaban para revelar. Y por suerte, no me falta ninguno, lo que quiere decir que ya puedo ponerme manos a la obra para hacer el álbum.He encontrado alguna que otra grata sorpresa.
En otro orden de cosas pero relacionado con lo anterior, habrá que ir preparando material ya para el concurso de fotografía de naturaleza de BBC, que el año anterior ganó la imagen que os propongo; de un tipo llamado Doug Perrine, USA. Este año, a ver si cae algo para mí. Y si quieres ver las buenas fotos que se presentaron, pásate por aquí

He encontrado...

He encontrado... Hoy he recogido los últimos carretes que traía de mis viajes y que estaban para revelar. Y por suerte, no me falta ninguno, lo que quiere decir que ya puedo ponerme manos a la obra para hacer el álbum.He encontrado alguna que otra grata sorpresa.
En otro orden de cosas pero relacionado con lo anterior, habrá que ir preparando material ya para el concurso de fotografía de naturaleza de BBC, que el año anterior ganó la imagen que os propongo; de un tipo llamado Doug Perrine, USA. Este año, a ver si cae algo para mí. Y si quieres ver las buenas fotos que se presentaron, pásate por aquí

No puede ser cierto... :-)

No puede ser cierto... :-) Me llegan cantos de sirena desde el otro lado del océano, de esta universidad... Aún no es nada serio, pero es un buen proyecto de investigación, y es tentador. Parece que la suerte me vuelve a sonreír. Ya lo decía un amigo mío, La vida es como los espejos, si sonríes ella te sonríe.
Aunque yo no tenga claro si me quiero ir de nuevo, todavía me quedan muchas cosas que hacer en casa y ¡se está tan a gusto!

Erupción

Erupción Me han llegado noticias de mis amigos Erasmus tropicales. En mi isla se ha desatado la locura de nuevo, y el volcán es el culpable. El mismo que escalamos el día de navidad ahora hace esto que se ve en la foto. Aún recuerdo el olor a azufre, el calor que mana de las piedras y las formas inverosímiles del paisaje. Y esos recuerdos contrastan enormemente con el frío polar que nos llega, y mi cabeza se confunde y ya no sé si estoy en mi isla o en Helsinki; Sin embargo, a la hora de la verdad, estoy donde quería estar...

La noche de los sueños

La noche de los sueños Se acercan las 00:00, y es una noche muy larga. No diré que es una noche mágica pero por lo menos se puede considerar una noche de sueños. En algún lugar del mundo, se concentran sueños de gloria, de reconocimiento, de fruto de largas horas de trabajo o el resultado de una estrategia de marketing perfectamente orquestada. Y todo ello bajo la atenta mirada de millones de personas que quieren compartir la emoción del momento en que se abren los sobres.
Yo, sin embargo, me temo que estaré durmiendo profundamente, y confío en soñar con un mundo en el que no tenga que escuchar a unos niñatos gritarle a nadie "sudaca de mierda, vete a tu país". Aunque ese alguien sea yo, que nací en Madrid como podría haber nacido en Siam, o Bariloche, o Portland, o Brazzaville. Y me resbalarían esas palabras de no ser porque imagino lo que tienen que aguantar los inmigrantes, y me da rabia no haber encontrado una respuesta inteligente y mordaz con la que taparles las bocazas a esos maleducados que, por desgracia, no son una excepción.

De cine

De cine Si alguien conoce a personas influyentes que puedan darme un papelito (aunque sea de extra) en la peli del capitán Alatriste, que me deje recado. A cambio ofrezco un patín a motor. Azul.

De sorteos y suertes

De sorteos y suertes Ayer me tocó en un sorteo ser vocal de la junta electoral en un asunto de la uni. El azar ha querido que en sólo una semana ya me haya reintegrado en la vida académica. Por otro lado, en mi habitación tengo un enorme paquete que llegó a mi casa mientras estaba en la isla; nada más y nada menos que un patín a motor, cortesía de una conocida marca de preservativos a la que le envié una encuesta por internet de manera totalmente altruista.
Ni sabía que regalaban algo así que cuando me avisaron de que me la enviarían a casa me dió por imaginar qué diría mi madre cuando firmara el recibo de un enorme paquete con el logo. Más divertido era pensar que el paquete llegara por la mañana y el portero lo guardase en la portería hasta que mi madre regresara del trabajo, allí a la vista de todos mis adorables vecinos haciendo un gran favor a mi reputación (lo que me faltaba en una comunidad como la mía).
Prefiero cuando me regalan camisetas en la radio o cosas por el estilo. Al menos no tengo que buscar a algún comprador que me libere el espacio que ocupa el patín en mi leonera.

Jugando con muñecas

Jugando con muñecas Recuerdo que cuando era más pequeño y me tenía que quedar una terde en casa de mi abuela en Madrid, me gustaba buscar la muñeca rusa que estaba en el salón, a pesar de que me repitieran mil veces que no era un juguete. Pero a mí me fascinaban sus formas redondeadas, su sonrisa y su traje tradicional ruso, y sobre todas las cosas, el saber que en su interior se escondía otra muñeca distinta pero igual, y que la magia se repetiría una y otra vez. A veces trataba de contenerme y no destripar el hechizo, y eso les parecía extraño a mis padres. Espero que cuando me haga mayor no me olvide de disfrutar de los misterios...

Inmóvil

Inmóvil En mis inmensos ratos libres, me quedo observando el movimiento (a veces frenético) a mi alrededor. Cuando se van, queda el eco de las pisadas y no se me van de la cabeza las últimas caras del día. Especialmente, si alguien me mira fijamente a los ojos con una expresión de mudo asombro.
Con esas recuerdos fugaces acaban todas mis jornadas, y con nuevos rostros y las mismas huellas saludo cada nuevo día. Todos cambian, la vida pasa mientras que yo, clavado en mi pedestal, permanezco congelado en el mármol me me vió nacer.

A propósito de Kyoto

A propósito de Kyoto Las cosas están así en el mundo. O lo cuidas o, al menos, déjanos a los demás que podamos mantenerlo con vida.

Carrera

Carrera Da gusto cuando te salen las cosas bien... Aunque sea una carrera por el campo con tu mapa y tu brújula, uno se queda contento cuando se gana a sí mismo. Además que no es ningún secreto que me encanta ganar. En todo. Lo reconozco.

De fotos y viajes

De fotos y viajes Hoy he visto por fin las fotos de mi aventura en la isla. Allí no las revelé por motivos económicos (costaba el triple) y también logísticos, ya que el número de carretes ronda la veintena, y eso en papel es un peso considerable. Además, da gusto recordar desde la distancia los momentos vividos, a la luz de esas imágenes congeladas en el tiempo como por arte de magia.
Impresiones acerca del resultado... Lo primero, que me he dado cuenta de que me falta algún carrete, debe estar por el bolsillo de alguna maleta o algo así (nota mental: debo acabar ya de deshacer el equipaje). Pero aparte de eso, estoy bastante satisfecho y creo que tengo en cada carrete al menos una buena foto.
Como la que acompaña este artículo, por ejemplo, que es la vista desde la ventana de la casa en París de unos amigos. ¿Quién no querría despertarse cada día en esa calle?

Aterrizaje

Aterrizaje Acabo como quien dice de aterrizar en casa y la verdad, de vez en cuando aún me parece que todo da vueltas. No es que eche de menos estar en la isla. Echo de menos a la gente, por supuesto, pero sé que a muchos tarde o temprano los veré (ventajas de vivir en España...) así que no me da por hacer dramas. La experiencia es un grado.

Pero el problema es qué hacer aquí y ahora. Ya se acabó la universidad (¿bueno, no, porque comienza una nueva etapa), y los amigos que dejé aquí siguen siendo mis amigos, aunque algunos ya no estén tan cerca, pero las cosas se organizan de una forma bien diferente a mi regreso. Y me estoy readaptando. No es el síndrome post-erasmus sino una etapa de reajustes.

Pero tengo que decirlo, que estoy tan bien en casa como lo he estado en la isla. O mejor.

Escenas costumbristas

Escenas costumbristas Esta mañana la ciudad que me da cobijo me ha ofrecido dos imagenes de la vida diaria de este país, de esas que se repiten a lo largo y ancho de esta tierra cañí.

Primero, un grupo de ancianitas haciendo cola, que pasaban el rato criticando con una inmensa mala leche (y no poca ironía) a las pobres chicas que cruzaban por la acera de enfrente, con ropas "modernas", "estrafalarias" y "futuristas". Yo me reía por dentro mientras fingía no escuchar sus comentarios, y esperando que no dijeran nada de mi piercing. Me reía sobretodo porque he coincidido con ellas en la cola para recoger entradas gratis del preestreno de la última pelicula de Keanu Reeves. No sé que tipo de cine esperarán encontrar, pero no creo que sean fans del cine apocalíptico con referencias al mundo espiritual a ritmo de atronadoras explosiones... (Yo tampoco, pero al menos soy consciente de donde me meto, y de vez en cuando me apetece ver este tipo de películas).

La otra escena, otro clásico, en este caso del ambiente universitario. Fotocopiadora de la biblioteca, tres dulces angelitos vestidas invariablemente en colores pastel "trabajan" entre máquinas al ritmo de CAMELA. Y gracias al vertiginoso espíritu de trabajo que reinaba en el ambiente, para hacer cuatro fotocopias de nada he tenido que escucharme al menos cinco temazos del grupo más castizo de la tecno-rumba. Toda una experiencia, que ya casi había olvidado...

Spain is different. Vaya que sí.

Burrocracia

<em>Burro</em>cracia Me despedi de la isla haciendo papeleos, y tras una breve visita a la última cena de LDV, llego a casa y ¡qué me espera? Más papeleos. En el ministerio han debido perder mis papeles y ahora me reclaman en diez días que los vuelva a enviar. Genial. Menos mal que parece ser que todo va a salir bien, si no, pues a otra cosa mariposa.
El mundo va lleno de oportunidades, y yo las voy a aprovechar.

Regreso

Los últimos cinco meses no han sido más que una pequeña aventura, un paréntesis en mi gran historia de amor. Porque me he divertido bailando al ritmo de los tambores junto a cuerpos tostados por el sol, he saboreado el lado picante de la vida; y me ha gustado. Pero nada puede igualar esta sensación al regresar, la inminencia del reencuentro. Ya antes de llegar a mi ciudad he vivido un adelanto, y reconozco que prefiero los sugerentes misterios de tus calles envueltas en niebla que la claridad insultante de mis últimos cinco meses. Que prefiero tus abrazos en un portal protegiéndonos del frío que las tardes tendidos al sol en una playa bajo una palmera. Que, si me dejas elegir, me quedo con tus años ya vividos y rechazo las promesas de una tierra casi vírgen. Ha estado bien jugar a explorar la isla desierta, pero a la hora de la verdad, me quedo con tus tesoros, aunque no sean secretos.

Europa, ya estoy aquí.

Infiel

Infiel Necesito aire fresco.

Despues de toda una vida enamorado, llega el momento de tomar una decisión.
Han sido muchos los años en que lo has sido todo para mí, y he disfrutado como un niño descubriendo algunos de tus secretos, recorriendo tus caminos menos transitados; a veces sólo en mis sueños, porque jamás he sido capaz de abrazarte entera, de abarcar tu inmensidad. Nunca logré que fueras sólo mía, aunque tal vez eso sea empresa imposible, inalcanzable. Hasta ahora algo me retenía en tu frontera, y si me alejaba de ti era sólo un instante, pura curiosidad inocente.
Pero de un tiempo a esta parte planeo un cambio de rumbo, un viraje brusco en mi nave. Este verano he mirado con otros ojos a alguien a quien ya conocía. Le he dado tiempo, y ella me ha devuelto sensaciones. Y me marcho a explorar ese nuevo mundo, y para ello tengo que apostatar de mi amor por ti. Qué dolor.
No te lo había contado todavía, no me atreví a decírtelo en persona. Es por eso que lo escribí aquí; sabía que lo leerías cuando yo ya no estuviera cerca. No tendré que ver tu cara sufriendo por haberte engañado la última vez que nos vimos.


Adios Europa, te abandono y me marcho a explorar África. No te olvidaré. Te quiero.

De vueltas y más vueltas

De vueltas y más vueltas Ya sólo me quedan dos días para que todo en mi vida empiece a dar vueltas de un modo diferente...

Adiós

Adiós El otro día (23 de agosto) pasaba por Almería a saludar a unos amigos... y me quedé a echar una mano! Al final no pudo ser, y la guapa cría de delfín se marchó, llevándose con ella una parte de nosotros. Siempre es así, es lo más duro de este trabajo, donde lograr la reintroducción del animal es una cuestión de enorme dificultad. Si un delfín se dirige a varar a la costa es por que realmente está muy enfermo. O como en este caso, por que lleva varios días separado de su madre y se encuentra hambriento y débil. Al menos confío en haber puesto mi granito de arena para que sus últimas horas no se sintiera sola y asustada.

La gran seductora

La gran seductora Al hablar de seducción me viene a la cabeza la maestra en ese dificil arte... Aun se atreve a dar lecciones desde ese lugar donde descansan para siempre los ángeles.