Kamikazes enamorados
Hoy he llevado un carrete a revelar para el concurso de esta semana, y en la tienda me han vencido los cantos de sirena (soy débil en época de exámenes): que si 16% de descuento, que si de regalo un DVD,... Así que me he llevado a casa dos CD's que hacía ya tiempo me rondaban la cabeza, los últimos trabajos de Quique González y de otro personaje que ya comentaré cuando sea ocasión adecuada. Lo mejor para acompañar esta larga noche encadenado a un ordenador por un maldito trabajo.En el CD de Quique González he encontrado una foto que me ha encantado. Por eso la he escaneado, y en este mini descanso de mi vigilia escribo estas líneas y le regalo a mi blog esta foto.
Por cierto, me encanta el título de esta canción,
Kamikazes enamorados...
07:30
Se me antoja aprender a tocar el didgeridoo.
No todos los estadounidenses son iguales (espero que nadie lo piense, pero por si acaso, dejarlo claro). Igual que nosotros los españoles cargamos por el mundo el lastre de los toreros, los mexicanos la fama de perezosos con sombrero descomunal (con lo grande y diverso que es México),y los italianos la reputación de presumidos, a los norteamericanos les ha caído el sambenito de borregos. Y en ocasiones los medios de comunicación no nos ayudan a ver que en ese país hay cada vez más gente que se avergüenza de su gobierno y que aguantan como pueden la presión de los "patriotistas", paladines del patriotismo acérrimo. Si añguien se atreve a criticar al gobierno corre el riesgo de ser tildado de antipatriota, algo muy grave en un país donde la bandera es un símbolo intocable, mucho más sagrado que las leyes internacionales.
Empiezo a echar de menos algunas cosas de mi vida pasada.
Esta noche pasada he soñado que vagaba por una isla desierta, y me estaba muriendo de hambre y de sed. Durante mucho tiempo, o esa fue la sensación que tuve yo. De pronto, avisté un coco varado en la orilla. Y algo más lejos, la silueta de un cocotero preñado de frutos: mi salvación. Ha sido un sueño muy poco onírico. Cada parte del cuerpo sintiendo la realidad como algo propio.
Pues al final en PhotoEspaña 2004 han elegido mis fotos como unas de las 10 finalistas. También a mi amigo Pablo. Las mías os las pongo aquí, para que podías echarles un ojo. El resto las podéis encontrar
Shhhhhhhhhhhhh!
Un artículo en el TENTACIONES de ayer viernes me trajo a la memoria el fenómeno de 1997, los Tamagotchi que arrasaron el planeta con una furia inusitada. Nunca tuve uno, pero me daba miedo ver por la calle a la gente, completamente adicta a 15 píxeles mal pintados. No quiero decir que con una mayor resolución gráfica ahora llegara a entenderlo. Debe ser que la gente necesita algo o alguien por quién preocuparse, ¡pero qué triste es tener que adquiirirlo en tiendas, aunque sean eespecializadas! En fin, extraño mundo el que nos ha tocado habitar.
Hoy puede ser un gran día... En todo caso lo importante es haber llegado hasta aquí, ver que los esfuerzos a veces parecen vanos, pero tienen sus repercusiones y dan más satisfacciones de las que uno espera en un principio.
Hay días que lo único que me apetece hacer es desandar el camino de la evolución hasta detenerme en un estado reptiliano, y no alojar en mi cabeza más preocupaciones que la de encontrar la postura más cómoda para estar tendido al sol; todo ello sin remordimientos de ningún tipo, pues es eso precisamente lo que un lagarto debe hacer.
Aqui ando de nuevo, como el año pasado enganchado a un concurso de fotografía por la red. Si hace un año te daban un breve texto y tenías que hacer una foto según lo que te inspirase, este año la cosa va más allá. Se trata de que el texto proviene de una gran obra literaria, y hay que hacer una secuencia de tres fotografías... Más difícil todavía. Un reto más estimulante. Así que me voy a poner a pensar en cómo hacer frente al siguiente texto, que seguro que os suena:
Vaya, vaya, ya está aquí el agobio de junio, y eso que no tengo ningún examen que hacer. Pero da igual, siempre encuentro cosas en las que liarme, ahora sin pensarlo me salen 6 ó 7. No está mal... Intentaré que este blog no se resienta, aunque no puedo prometer nada. Pero no penséis que me olvido.
Aunque parezca mentira, el-que-se-cree-omnipotente Bush ha recibido una patada en el culo desde su propia casa. Y es que, después de un desesperado intento de silenciar a Greenpeace (utilizando una ley de 1872 que fue creada para impedir que las mujeres de vida licenciosa abordaran los barcos para alegrar la vida de los marineros, y que sólo fue invocada en dos ocasiones previamente, ninguna en este siglo) Bush se ha encontrado con que su demanda contra el abordaje de un barco que contenía Maderas Nobles -caoba- ilegales no ha llegado ni a ser estimada por el Juzgado Federal de Miami. Así que esperemos que el ejemplo cunda y empiecen a zurrarle la badana a ese cacique a escala planetaria.
Nunca dejaré pasar la oportunidad de conocer a gente nueva, porque descubro con bastante frecuencia a grandes tesoros; me ocurre a menudo entre los amigos de mis amigos. Nunca entenderé a las personas que se conforman con su pequeña porción del mundo y no desean agrandarlo. Sé que quizás llegue el momento en que no pueda abarcar todo lo que orbita a mi alrededor (¿o soy yo el que gira en torno a ellos?). Pero por ahora quiero continuar ensanchando mi universo aprender de los demás, de sus palabras y de sus risas.
Una cena deliciosa resulta aún más memorable cuando se cierra con una charla entre amigos, alrededor de un buen vino francés y un excelente queso.
No llevo nada bien esto de las esperas. Me recorre por dentro un gusanillo que va aumentando mi curiosidad y mellando mi cordura. Actualmente hay muchas situaciones en mi vida en Stand-by, y yo aquello de no controlar las situaciones lo llevo mal. Esperar una respuesta con lo nervioso que soy no resulta fácil. Así que tal vez por eso me encuentro efervescente, con un estado de ánimo muy voluble en los últimos días...
Sinceramente,