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Viaje a los sueños (polares)

Desde casa

No sale

No sale

Lo que tengo en m cabeza no quiere salir y mucho menos, quedar atrapado en palabras guardadas en un disco duro. Prefiere seguir dentro de mi cabeza, revoloteando entre planes de viaje, jugando con mis sueños y deseos, haciendo rabiar a mis recuerdos de la infancia o jugando al escondite con mis sentimientos más profundos.

Puede que mi cabeza se descorche como una botella de champán.

Días de fútbol. ¡Qué pereza!

Me siento extraño porque no me interesa nada de lo que sucede en el mundial, ni siquiera sé cuándo juega la selección. Y eso que, como televidente, lo habré oído cientos de veces. Pero es que me resulta tan poco estimulante ver el fútbol (cualquier deporte) en televisión que nada me apetece menos ahora mismo.

Que lo disfrute el que pueda. En el fondo me da envidia. ¡Qué se le va a hacer!

Que gane el mejor. 

Bateria

Bateria Me siento como el batería de un grupo de música. Toco la misma canción que el resto del grupo, pero en realidad estoy en mi mundo y si todos cesaran de tocar, yo tardaría unos segundos en darme cuenta de que estoy siguiendo solo.

Dulce rutina

Dulce rutina Hay que ver que bien sienta regresatr a la vida rutinaria... y hacer un tiramisú para despedir a un compañero de despacho que se va a volver una temporada a su país, Uruguay.

Sed

Sed

El día de ayer fue uno de los más duros en mucho tiempo.


En parte por el aspecto físico. Para llegar a ver el nido del águila teníamos que recorrer varios kilómetros por un terreno accidentado, en medio de una ola de calor que nos acercaba a 40 grados y nos azotaba con un viento que no refrescaba, sólo desecaba. Además la vegetación reseca era pródiga en espinas y espiguillas que atravesaban todo tipo de ropa y se quedaban clavados en los calcetines o camisetas. Y yo con la duda de si mi recién recuperado tobillo daría la talla. Pero todo eso habría sido soportable de no ser porque un error en la ruta a trazar, más un cálculo inexacto de las necesidades de agua, nos dejaron sin reservas para beber a mitad de camino. Y eso sí que minó nuestra moral y las fuerzas de algunos. Pero bueno, a duras penas pudimos seguir caminando y llegado un punto, los que no podían más se quedaron a descansar bajo una carrasca con parte del material y el resto nos dirigimos a acabar el trabajo.

Resultado: el águila no pudo sacar adelante el huevo, aún estaba en el nido, cuyas ramas ya estaban secas y descuidadas. Hicimos unas fotografías y regresamos. El regreso fue penoso pero fuimos atajando, cada uno con su propio señuelo para sehuir adelante. Apenas podíamos hablar pues la boca se había convertido en una cementera, los dientes se pegaban a los labios...

El único alivio lo representó un río lleno de aguas verdosas; imposible beber de ahí, pero nos quedamos en ropa interior y nos bañamos, un poco de diversión para quitar tensión. Agua, al fin y al cabo, y algo para reducir la temperatura del cuerpo que estaba aumentando. Y saber que desde ahí era sólo una hora más hasta el pueblo, el bar y el agua potable.

Fue una experiencia límite, y aunque lo pasé mal (y otros quizás peor, pero nadie perdió la compostura) me alegro de haberla compartido con estos compañeros. Y estoy muy contento con mi tobillo, ya que se portó como un campeón.

 

Además, en el aspecto anímico, la vida me mostró su cara más sucia cuando estaba en medio de la montaña, una llamada de un amigo con noticias que hicieron tambalear mi mundo. El hecho de estar en la montaña y no poder hacer nada por ayudar me desesperó un poco, pero por otro lado, el aire libre, el tiempo para pensar al ritmo de pasos aunque fueran cansados, y la dureza de la marcha me ayudaron a mantenerme sereno. Aunque sé que acusaré el golpe cuando descanse.

A Toledo

Hoy me marcho con la gente de mi departamento a un pueblecito de Toledo, a fotografiar una de las águilas que hemos tenido marcadas por satélite. Ésta ya ha perdido "la mochila" pero como las últimas localizaciones eraan en una zona reducida, pudimos descubrir su nido y vimos hace un mes que tenía un huevo. Ahora vamos a ver si ha sido niño o niña.

Así que estaré fuera un par de días.

MTV Movie Awards. La sorpresa

MTV Movie Awards. La sorpresa

Estados Unidos nunca deja de sorprenderme. Y me alegra que, a veces, sea positivamente. Mientras hay vida, hay esperanza, igual no está todo perdido por ese rincón del planeta. Las nuevas generaciones, hijos de la MTV y del cine de superhéroes, han dado su veredicto en los premios MTV Movie Awards y ahí, entre otras elecciones más o menos acertadas, ha saltado la liebre. por lo pronto, bravo por premiar a Jessica Alba por su striptease en Sin City; no entiendo tanto premio para la peli De boda en boda, a lo mejor habrá que darle una oportunidad a pesar de que la palabra boda en un título me da miedo (y ésta lo tiene dos veces).

A lo que me refería con que me han sorprendido ha sido al conceder el premio como mejor beso del año a aquel que surgió en una tienda de campaña en lo alto de Brokeback Mountain, y que fue el principio de toda una historia. Ni los prejuicios ni la pareja Pitt&Jolie han podido con ellos. Es una buena señal, quizás las nuevas generaciones estadounidenses no estén echadas a perder.

Tiananmen

Tiananmen

Hoy hace 17 años de la matanza en la plaza de Tiananmen. Sólo han podido hacer homenaje en Hong Kong y Macao, en el resto de China está prohibido. Qué injusticia, sobretodo para las familias de las víctimas.

La verdad es que conozco tan poco de la historia de Asia, aunque sea reciente, que me da vergüenza. Voy a ver si me lo estudio un poco.

Sueños y policías

Sueños y policías

Después de tirarme ayer todo el día repartiendo con mi vehículo por Elche y Alicante (gracias, amigos que me acompañásteis y ayudásteis aunque no leáis esto), pude por findisponer de nuevo delmaletero de mi coche. Ya sólo me quedan 150 ejemplares que repartiré entre algunas facultades de mi universidad en cuanto vea que desaparecen los que ya he dejado.

Como contrapartida, esta noche he soñado que recibía en mi casa varios avisos de multa por haber dejado el vehículo mal estacioonado durante el reparto. La verdad es que en varias ocasiones no perdí demasiado tiempo en buscar un hueco "legal" y me bastaba con que fuera un lugar donde no molestara demasiado. Pero sólo así pude concluir ayer el trabajo enorme que tenía.

Aunque puede que también ese sueño estuviera relacionado con el exhaustivo registro que de mis pertenencias hizo un grupo de policías anoche en el Barrio, mientras estaba con unas amigas sentados en unas escaleras. Me debieron ver con mi aspecto y dijeron: ese lleva fiijo. Si hicieron una apuesta, seguro queperdieron, porque nunca llevo nada. Pero siempre me paran en los controles, como si llevar barba fuese algo ilegal, o sólo a los delincuentes nos creciera la barba. En fin, no es que me moleste especialmente, siempre que me traten con respeto.

Cinco mil quinientas revistas

Cinco mil quinientas revistas

Mi pobre coche está lleno de revistas, y le pesa el culo. Es un favor personal a mis amigos de Vulture, la revista que me permite publicar cada mes un par de historias. El repartidor que tenían les ha dejado tirados, y han recurrido al primero que se hizo cargo de esto, o sea, el menda. Así que este fin de semana estaré todo el día de abajo a arriba por los pubs, bares y locales de Alicante y Elche, repartiendo unos cuantos miles de revistas. Ya me he buscado ayudante, pero cualquier extra de ayuda es bienvenida. Sobre todo, de alguien de Elche que me guíe por su ciudad.

¡¡Ah, si al menos pudiera repartirla en bicicleta, como en el mítico juego del Spectrum!! 

Querido Paul Auster

Querido Paul Auster

Me alegro un montón de que hayan reconocido en este país tu trayectoria en el mundo de las letras. Desde siempre he devorado cualquiera de tus libros que ha caido en mis manos, y soy además un gran admirador de tus películas. Tu universo personal, centrado en NY pero que se extiende por todo el planeta como las raíces de un baobab, es uno de los mundos dónde más me gusta estar. Me encantaría pescar alguno de tus libros de poesía, así en inglés, dicen que es muy buena. Yo cerré el otro día en un avión las páginas de tu último libro, Brooklin Follies.

Fue mi autoregalo para el Día del Libro, y te aseguro que lo he disfrutado especialmente. Tus personajes tan desorientados, la ciudad de NY que conocí este otoño, el mundo de los libros encerrado en las páginas de un libro, esperanzas, sacrificios, caer y alzar el vuelo de nuevo. Una familia desperdigada en el tiempo y el espacio.

Felicidades por tu premio, y a ver si cuando acabes de rodar en Portugal tu última película escribes algo nuevo, que ya hay ganas. Mientras tanto, a seguir buscando tus poesías. 

Las cosas se arreglan solas

Las cosas se arreglan solas

Bueno, con una pequeña ayudita.

Estaba teniendo mala racha con la organización de mi verano, especialmente con las Summer University de AEGEE. La primera que escogí se canceló por problemas de falta de solicitudes, dificultades para cubrir el presupuesto/programa con tantas plazas libres y poco tiempo para maniobrar (empezaba en junio justo después de Hogueras). Me dejaron escoger otra y me fui a por mi segunda opción, la SU más lejana: Georgia y Azerbaiján. Era una apuesta difícil porque hay sólo 20 plazas y 100 solicitudes (¿Hay 100 locos como yo? ¡Quiero conocerlos!). El domingo me enteré de que me había quedado fuera del grupo de afortunados. Me dió mucha rabia pero yo nunca me doy por vencido, así que les escribí un email al instante que más o menos decía que habían cometido un grave error, pero que la solución era fácil. Si me colocaban el primero de la lista de espera, seguro que alguien se rajaba y yo entraría. Je je, ¡jugando fuerte! Y bueno, si esta mañana hace un rato no tenía nada claro cómo iba a ser mi verano, poco a poco se va perfilando gracias a esta noticia que ha llegado a mi email. Ha quedado una plaza libre y me la han ofrecido. Por supuesto, he aceptado al instante.

A ver quien es el guapo que trabaja ahora con la cabeza llena de mapas... 

¿Dónde está mi verano?

¿Dónde está mi verano? Tengo que organizar mi verano como sea... No puede ser que estemos entrando en junio, como quien dice, y apenas tenga nada escrito con bolígrafo en la agenda. Después de cancelaciones y de quedarme fuera de algunos planes aventureros, hoy he quedado conmigo mismo, y con más gente, para arreglar mi verano.

La chica que escuchaba country (V)

La chica que escuchaba country (V)

Esta mañana subía en la guagua a la universidad, y en mi walkman escuchaba Radio 3. En Música es... 3 contaban que hoy están Elliott Brood en Madrid para grabar un concierto para la emisora. Y para contar quiénes son, han emitido el último single de este grupo canadiense. Iba yo escuchando ese country diferente, y observando como se despereza la ciudad por las mañanas, cuando la ví . Sin duda, era ella . Se había cortado el pelo desde la última vez que me la crucé, en aquel aeropuerto. Iba conduciendo un viejo Panda rojo junto a mi autobús. Le hice señas, pero no miró hacia mi ventana. Iba tarareando la misma canción que sonaba en mis auriculares, Second son. Siempre le gustó el buen country

Su coche siguió junto al autobús hasta que llegamos a la universidad. Ella entró en el recinto, yo me bajé en la parada lo más rápido que pude, atropellando a un par de Erasmus con legañas. Pero no pude ver dónde aparcó el coche, y tras recorrer todos los aparcamientos del campus en vano, di por perdida su pista otra vez.

Sorpresa

Sorpresa

Como aficionado a la fotografía, nunca he pensado que hacer fotografías con el teléfono móvil sea algo serio. Alguna vez me han sacado del paso pero luego esas fotos no suelen salir de mi tarjeta SIM. Por ello me ha resultado sorprendente esta respuesta del director de PhotoEspaña en una entrevista en Elpais.es.

P. ¿Cuánto hace que no coges una cámara para hacer tus propias fotos?

R. No soy fotógrafo. He hecho fotos, como casi todo el mundo, y tengo especial debilidad por las polaroid. Ahora sólo hago fotos con mi teléfono movil.

No sé qué decir. A mí me daría pena hacer una foto de una escena especial con una camara como la de mi móvil. Aunque peor sería no hacerla, claro está. Solución: llevar siempre encima la cámara. 

Recuperado

Recuperado

Tras la visita a Madrid y las horas de sueño en avión y tren, llegué a mi cama anoche y me recibió con los brazos abiertos. Yo me entregué a ella, y esta mañana soy persona otra vez.  Listo para enfrentarme de nuevo a una semana de trabajo con pocas sorpresas, salvo una comida en la casa de mi jefe para despedir a uno de los becarios que regresa a Uruguay para una temporada. Se le ecará de menos en el aula, da ambientillo con su acento y su sentido del humor, y además es una buena fuente de consejos. Menos mal que podemos seguir en contacto por internet, ahora que empiezo en serio con mi tesis le voy a necesitar.

Bueno, me pongo el traje de alpinista que hoy tengo una montaña de trabajo, inlcuyendo emails y artículos que leer.

Agotado

Me olvidé las gafas en Alicante, y me las tuvieron que enviar a Fuerteventura, porque las iba a necesitar en este Campus. EL caso es que Seur me traicionó y los muy perros no me las trajeron hasta el martes a mediodía, y eso que el miércoles las enviaron sin falta. Pero bueno, esto me ha servido para descubrir que mi oftalmólogo me tiene engañado...

De hecho yo empecé a usar gafas sin haber sentido nunca la necesidad de ponérmelas. Siempre he devorado letras, sea en forma de libro o sobre pantallas. Y el tio me dice: seguro que te cansas cuando lees. Y yo: pues no, señor. Pero él, todo cabezota, no paró hasta que en mi casa me obligaron a comprarme las gafas y a ponérmelas cuando estudiara, aunque sólo fuese para no escuchar el típico tonito de: "ya verás cuando seas mayor y no veas nada, cómo te acordarás de esta cabezonería tuya...".

Pues ahora acabo de descubrir una cosa. Las gafas llegaron el martes, y yo no me las puse hasta ayer. El caso es que llevo toda la semana currando como un mulo pero, también, pegándome buenas fiestas por las noches. Y hasta ayer, justo el día que me empecé a poner las gafas, no me sentía cansado apenas. Así que yo creo que ya lo he descubierto: el usar gafas me agota, la vista y también incluso puede que físicamente...

Sobreviviré a esto, porque ya sólo falatn dos días para que se acabe. Pero voy a darle una paliza a mi cama cuando llegue que la voy a dejar como nueva.

Un nuevo país

Un nuevo país

En estos momentos se está tomando en Montenegro una decisión de gran trascendencia para su futuro. Seguir ligados a Serbia o establecerse como un nuevo país en Europa. Para mí, ya es una entidad independiente, yo estuve en Montenegro sin pisar Serbia, y la verdad es que me dio sensación de ser ellos mismos. Una tierra acogedora, de gentes agradables pero fuerte carácter. A mí me trataron tan bien que me sentía como en casa. Tengo ganas de volver (a verlos).

Espero que, elijan lo que elijan, sea para bien y que no haya ningún atisbo de violencia. Yo confío en ellos, pero los Balcanes tienen una historia tan dramática que toda precaución es poca.

El largo brazo

El largo brazo de mi jefe me ha arrancado de mis quehaceres en el Campus de Excelencia para ponerme a reescribir un proyecto ara mi tesis, para presentarlo a una nueva fundacion potencialmente dispuesta a invertir en mi... Genial, si no fuera porque tengo 10.000 cosas más que hacer aquí y además, me olvidé mis gafas en Alicante y mientras están cruzando el Arlántico, lo peor que puedo hacer es estar hasta altas horas de la madrugada escudriñando mi pantalla. Eso sí, menos mal que me traje el portátil aquí, que si no ni lo puedo hacer ni nada.

Ahora sólo habría faltado que después de haber estado 5 horas trabajando, mi jefe se hubiera dignado a mandarme el email que me había prometido con la dirección del susodicjo destinatario. Pero no. Qué putada...

Cancelado

Cancelado

He tendio suerte en el aeropuerto y mi previsión ha hecho posible superar los contratiempos propios de tratar con compañías de viajes y de vuelos. Al final no volé con Iberia y mi visita a la T4 ha sido solo turística, ya que realmente volaba con Spanair desde la T2. Me podían ahber avisado. Pero bueno. Ya estoy en Fuerteventura, isla con una belleza descarnada, casi sin vegetación, listo para ponerme a trabajar cuando me lo digan. Soy el primero aquí y por ahora no hay mucho que hacer.

Pero tengo una mala noticia. Mala para mí, claro. Mi plan para el verano ha sido cancelado. No he tardado en elegir otro, pero por ahora me queda Julio libre y sin planes a la vista. Tendré que buscar algo en lo que ocupar mi tiempo. Mi doctorado, con un poco de suerte.