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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2004. 01/10/2004Donde va, triunfa. Al final el día de mi santo aqui en la isla pasó bastante bien. Aparte de las llamada de las abuelas y los padres, recibí algún mensaje divertido en el contestador de mi móvil que me hizo recordar los buenos amigos que dejé atrás en mi tierra (y que espero que a mí regreso sigan allí, o al menos no muy lejos). Un abrazo a todos los que se acordaron de mí. Yo cené tortilla de patatas, nachos con guacamole y mojito. Para darme un gustazo con algunos de mis Ersmus favoritos. Les dejé a todos sorprendidos, especialmente a las chicas de otros países que no están acostumbradas a ver a un hombre a los fogones. Pues la pena es que aquí no hay horno con el que preparar tartas de chocolate.PD: Aldeana, aquí el veranillo de SanMiguel comenzó ya, y no va a acabar hasta marzo, que llegan los ciclones. 02/10/2004Empleo insospechado Curiosamente he ido con mi madre y mi hermano a comer a un restaurante hindú, han acabado ofreciéndome trabajo como camarero. Curioso, porque mi dominio del francés no es para tirar cohetes (y él hablando me recordaba a Apu). A lo mejor me paso otro día y le pregunto las condiciones... Daría el pego de hindú, yo creo que sí. Ya contaré más cosas.03/10/2004Sinceridad maternalMe encanta mi madre. Tenemos ya tanta confianza como para que me haya confesado que si ha cruzado medio mundo, no ha sido especialmente para verme a mí, sino para aprovechar la excusa de mi presencia sobre esta isla para poder visitarla. De paso, me ha traído cuatro kilos de queso delicioso, mucho chocolate (Valor por supuesto, para los momentos de debilidad), demasiadas cosas que me había olvidado y alguna otra sorpresa. Ah, y Jamón serrano. Del bueno, parece ser. Y es que madre no hay más que una. Y yo no la cambio ni por tres. 05/10/2004Instinto paternal Los niños en este rincón del planeta son taaan adorables, con su piel en toda la gama de colores, su sonrisa casi siempre traviesa, sus rodillas llenas de heridas, sus ojos enormes descifrando el mundo... Creo que me apetece tener uno, aunque sé que suena sorprendente. De todos modos creo que me iré de aquí sin encargar uno. No me siento preparado para ser padre. Y además me falta todavía encontrar a alguien que me ayude..No sé si este sentimiento de procrear se debe a la presencia de mi madre por aquí, a una alarma de mi reloj biológico, a una fiesta hormonal o a que se me ha ido la cabeza a dar un paseo por las nubes. Sólo sé que es muuuuy extraño. Pero no me siento mal. 06/10/2004Pasta e vino Ayer estuve con mi familia cenando en un delicioso restaurante italiano.. Me acordé de mis amigos que están ahora allí. De lo bien que se come, en comparación con la comida aquí. No había hablado todavía de mi alimentación en el blog, algo extraño en mí... La comida es buena, y el restaurante de la uni es baratísimo. Pero el precio es la monotonía, todos los días guiso de algo con arroz y legumbres. Al cabo de 20 días es agotador. Nada de asta, nada de pizza, nada que recuerde a la dieta mediterránea. Menos mal que la pequeña colonia italiana me ha acogido en sus cenas y allí puedo recordar que como en las riberas del Mare Nostrum no se come en ningún sitio. Qué suerte tienen algunos...07/10/2004la chica que escuchaba country /IV) Hoy en el aeropuerto me ha parecido ver a la chica que escuchba country, desapareciendo por la puerta de embarque numero 13. Hacía meses que no la veía, desde que se marchó en medio de la noche sin despedirse el 9 de junio. Creo que no me ha visto, seguía con los cascos puestos aunque en esta ocasión tal ves estuviera escuchando otros ritmos, otras músicas... La gente cambia en cuatro meses, aunque no nos demos cuenta.10/10/2004La roche écriteNo me explico de donde salieron las nubes que oscurecían mi alegría al empezar a marchar. Supongo que es parte del cansancio acumulado. Es duro ser Erasmus... Menos mal que el mar de nubes y el sol que saludaba me hn ayudado a sonreir. A la vista de la foto, no es de extrañar. Tambíén ha sido un aliciente el ambiente cordial que reinaba a pesar de haber tenido prácticamente que correr de noche para poder llegar a la cima a la hora señalada. Ha sido sólo un breve momento, pero me extraña, no estoy acostumbrado a mis cambios de humor. 11/10/2004Bendito Powerpoint Después de las maravillas de la montaña vienen las agujetas... o lo que es lo mismo, después de no dar ni chapa el fin de semana me ha tocado exponer delante de toda la clase una presentación (en francés, claro) acerca de la filogenia molecular. A pesar de haber preparado poco el tema, no me quejo, la iluminación de san Powerpoint me ha ayudado a salir airoso del trámite. Y es que hasta me parece que se han enterado. Lo que es seguro es que se lo han pasado pipa con el acento del español.12/10/2004Quejica Continuo con el tema de las agujetas post-montaña...Ya hacía tiempo que quería contar por aqui que, a diferencia del campus universitario de mi ciudad, todo plano, éste está en la ladera de una montaña, y por lo tanto, para todo desplazamiento se hace inevitable el uso de las escaleras. Tenía pensado contar cuantos escalones subía un día normal pero sempre acababa olvidandome de contar algun tramo. Pues ayer, aprovechando que cada escalón bajado significaba un pequeño suplicio, me dediqué a contar los escalones que descendía (y ascendía), incluyendo los de mi residencia, un segundo piso sin ascensor. Ni más ni menos que 654 escalones... ¡Y luego me preguntan que por qué como tanto! 13/10/2004Un par de vueltas Sonaba el despertador cuando encendí el contacto del coche, rumbo a ninguna parte. En la radio, sonaba una vieja casette, que no era mía y que ya no recordaba cómo había llegado hasta allí. Alternaba canciones de Hip Hop con clásicos de los sesenta. Abandoné la ciudad al amanecer, contento de dejar atrás la aglomeración de seres humanos concentrados en un área tan reducida. Afuera, llovía aunque a lo lejos el sol brillase sobre el mar.Comencé a rodar en sentido contrario a las agujas del reloj, intentando rodear la isla. Se sucedían los paisajes más variados como en un viaje alrededor del planeta; incluso en ocasiones parecía más Marte que la Tierra. Al atravesar un puente colgante que franqueaba el paso de un barranco, reseco tras las últimas lluvias, divisé dos chicas haciendo autostop; llamaron poderosamente mi atención. Detuve el vehículo y les pregunté adónde iban, aunque en realidad no importaba porque yo no tenía destino fijo; podía darles tres vueltas a la isla si me lo pedían. Se montaron en el asiento de atrás y pronto se quedaron dormidas. Las observé a través del retrovisor. Parecían regresar de una noche de fiesta en la playa; era muy temprano para regresar de tomar el sol. Pronto me olvidé de que las llevaba, y desaparecieron como por arte de magia. Paré en un puesto de fruta al lado de la carretera y pedí una pieza de cada tipo para saciar mi hambre. A pesar de que había olvidado desayunar, no pude acabármelas todas, pero como fiesta para mi paladar no estuvo nada mal. Continué mi camino, y al llegar a la costa del este vi como el sol se ponía desde los acantilados. A los pies, las olas rompian con fuerza y enviaban la espuma contra mi cara, que recibía agradecida el salitre que tanto echaba de menos. Aquella tarde estaba extrañamente positivo, y ni se me pasó por la cabeza lanzarme al vacío. Había tiburones en esas fechas. Y cosas peores. Regresé al automóvil con la mejor de las sonrisas, y puse la cinta a dar la enésima vuelta a su reducido repertorio. Conducí de noche el último tramo hasta mi casa, sin apenas cruzarme con nadie en las calles desiertas. Parecía que en la ciudad había llovido sin parar, ya que todo tenía aspecto limpio. Pero no debía ser así, porque el olor a humanidad reconcentrada no había sido arrastrado hasta formar charcos hediondos, sino que flotaba aún en el ambiente dándome la bienvenida. Ni me pregunté cuántas vueltas segudidas había dado para acabar aparcando en el mismo lugar donde estaba el coche esta mañana. Todo feliz abrí la puerta de casa y me encontré que el gato había por fin logrado sacar al pez de la pecera. Pobrecillos, los dos, era un pez venenoso. Descansen en paz. 15/10/2004Noches sorpresaPor desgracia, no son tantas como a mí me gustaría. 19/10/2004El camino... Este fin de semana, en la montaña el camino que retendíamos tomar resultó engullido por el bosque, y en su lugar tomamos otro que nos llevó, entre escaladas y espinas, a subir más alto de lo que habíamos esperado. Es como en la vida misma, cuando atraviesas una situación difícil y te encuentras cara a cara con el Sol después de remontar las nubes.21/10/2004Y yo que pensaba dormir... Yo me las prometia muy felices pensando que esta noche por fin me podría ir a dormir antes de las dos de la mañana, porque no había ningún plan que me apeteciera y por lo tanto nada me impediría descansar un poco. Cualquiera que me conozca sabrá que si deseo dormir es porque de veras estoy muerto... Y así seguiré, no podré recuperar fuerzas para el fin de semana porque el trabajo de Ecología Marina para mañana no está acabado, cometí el error de confiar en mi grupo de prácticas y ahora me tocará quedarme hasta tarde para acabar el informe. Así que por hoy no escribo nada, me voy un rato con mis amigas las conchitas, mis queridas Littorinas.Mañana será otro día. 22/10/2004Demasiado cansado... Lo bueno de ser Kaveri es que nunca se está demasiado cansado, siempre hay cosas mejores que hacer... Esta noche tengo barbacoa en la piscina, mañana aprendo a construir un didgeridoo y luego otra barbacoa en la playa para acabar durmiendo bajo las estrellas; y domingo pequeño paseo a tres cascadas, relajado, para regresar y empezar el lunes con una salida de buceo antes de reemporender las clases. No puedo estar cansado, además, es el último fin de semana de mi amigo Bastien y no le quiero dejar solo.23/10/2004Ligero Me siento leve y etéreo, pues hoy me han contado que llevo el viento dentro de mí, que sólo hay que dejarlo fluir y él sólo creará la música que guardo en mi imaginación.24/10/2004El cazador La selva había fabricado una densa niebla durante la noche para proteger a sus habitantes. Pero el cazador se despertó antes del alba y no se inmutó ante el cambio de escenario. Es más, se alegró de que las dificultades enriquecieran su trabajo, monótono después de meses en la jungla. Preparó sus armas y recogió el pequeño campamento en silencio, siempre en silencio.Se movía como una sombra, y buscaba con todos los sentidos una presa. Se encontraba tan habituado a ese medio que no había salido el sol cuando ya había caído en sus manos cuatro o cinco presas. Pero aún le quedaban unos cuantos disparos, y no quería desperdiciarlos. Se apostó al borde de un claro y escuchó. Durante minutos, sólo la respiración de la selva, que se desperazaba con el sol. La neblina se hizo menos densa, la humedad más patente. Y la espera, como siempre, dio sus frutos. Allí apareció primero ella, una gorila imponente. No venía sola, le seguían dos crías que jugueteaban cerca de ella. Tras el telón de niebla se escuchaban más individuos, seguramente era el clan del que le habían habldo en el último poblado. Calculaba que le quedaban cuatro disparos, suficientes si esperaba al momento preciso. Pero no podía arriesgarse a ser descubierto, así que tendría que confiar en la suerte. Los dos pequeños se subieron al lomo de la madre. El cazador acercó el ojo al visor. Estaban en el centro del encuadre. Ahora o nunca. ¡Click!¡Click!¡Click!¡Click!...¡Click! Con el mismo sigilo con el que había llegado al claro, se alejó el cazador con una gran sonrisa. Una vez que se encontró a una distancia prudente, accionó el rebobinado de su cámara y guardó el carrete en la mochila. Y encaminó sus pasos hacia el poblado. 25/10/2004Bajo del mar Hoy he hecho mi primer viaje a los fondos del mar de esta mi isla. Y como decirlo, ha sido sorprendente, me habría quedado allí hatsa agotar la última gota de aire de mi botella, de no haber sido porque las clases me reclamaron. He visto corales de todos los colores y todas las formas, morenas que me miraban desconfiadas, langostas que se refugiaban asustadas y peces... no tengo palabras para describir todos y cada uno de los peces, y los nombres no me los sé todos. Pero bueno, para haceros una idea, he visto peces payaso (como Nemo), peces cirujano, peces tropeta y peces flauta, peces más grandes que yo, y peces mucho más pequeños. Peces escorpión y peces roca. Y muchos que no conocía.27/10/2004Postales El lunes abrí el buzón y encontré un montón de abrazos de mis amigos de Alicante, que se habían reunido un buen montón en Cazorla en el puente de octubre. Me enviaron una bonita postal y ese sencillo hecho me alegró el día, si es que el maravilloso viaje submrino no lo había hecho ya.Desde aquí quiero decirles a todos, lean esto o no, que a veces les echo de menos. Y eso, viniendo de mí, es algo muy grande, porque siempre trato de no pensar en lo que queda atrás. Pero es que recordar los buenos momentos es tan agradable, que echarles de menos no resulta triste sino todo lo contrario. Me gusta imaginar cómo se estarán desenvolviendo, con os cambios que cada uno va incluyendo en su vida (casi que el que menos ha cambiado he sido yo, y eso que me he venido a 9000km).. 28/10/2004Impro De mi estancia en Helsinki me traje entre muchas otras cosas, el gusanillo de la improvisación; un tipo de teatro sin guión, basado en la agilidad mental y en la destreza en el lenguaje (verbal y corporal) para dar forma a las ideas más descabelladas. Un espectáculo sin igual del que fui testigo al más alto nivel, en los campeonatos del mundo en noviembre del 2000. Nunca me había reído tanto en un teatro, ni con Les LuthiersAquí en mi isla el taller de teatro improvisado ocupa las tardes de los jueves. Hoy no hemos tenido curso porque hemos ido a la semifinal del torneo nacional que se organiza aquí. Los de mi uni han llegado a la final, así que les deseo una gran montaña de mierda para mañana. Yo no podré estar pero se enfrentan a los vigentes bicampeones de Francia, ni más ni menos. Pero yo confío en ellos, si hacen reír al público como nos hacen reír a nosotros en el taller, está hecho. 29/10/2004Empanado Vaya dos despistes he encadenado en el mismo tema... Primero, ayer por la tarde me enteré de que hoy a las 14h tenía un examen. Ya lo habían dicho en clase, pero yo no apunté el día, me pareció muy lejano pero lo cierto es que el tiempo vuela. Así que no pude estudiar, porquer después de la clase me fui corriendo a la ciudad a buscar un avión, luego al teatro y al llegar a la uni teníamos la fiesta de despedida de Bastien y Isabelle que ya están camino de la vida real. Así que casi a las dos de la mañana me puse a terminar un resumen de un articulo científico que mis queridas compañeras de grupo me habían enviado el mismo día a las 5 de la tarde. Para entregarlo hoy. Así que cuando acabé a las 4 ni me planteé estudiar, hoy tenía que ir temprano (a las 8) a recoger las botas de montaña que el fin de semana está ya aquí y a las 10 tenía clase. Yo en el bus, en vez de estudiar me he dedicado a observar a los compañeros de viaje. Lo de sacar los apuntes no se me ha ocurrido...Después dos horas de clase y a mediodía mis prioridades eran, por este orden: comer, dormir, estudiar (para los que me conozcan el saber que he dormido siesta, 20 minutillos, les dará una idea de lo cansado que estaba). Así que me he dado una ducha y he llegado al examen cuando ya estaban repartiendo. La culpa no ha sido mía, es que cada clase es en un aula y siempre tengo que ir a mirar cuál me toca. Me he puesto a hacer el examen y me ha parecido extremadamente dificil, con preguntas que van al detalle más minúsculo. Asombrado porque en clase el nivel no es muy exigente, manos a la obra he terminado en 40 minutos todo lo que podía hacer. Me sobraban 1h20. Con suerte llegaba al aprobado. En eso que me doy la vuelta para empezar a recoger y veo que todo el mundo está con los apuntes encima de la mesa. ¡Me ha dado por reírme de mi propio despiste! Era tan dificil porque había que responder con ayuda de los apuntes. Si es que como dicen por ahí, son una empanadilla de atún. He completado y he corregido mis errores y ya soy libre. 31/10/2004Un brindisLa cena había llegado a ese punto en que los mejores pasteles han sido devorados y ya solo quedan aquellos que nadie quiere, extremadamente brillantes y con un exceso de frutas caramelizadas. Muchos de los invitados hablaban en voz alta sin escucharse unos a otros, y a nadie parecía importarle ese pequeño detalle. Llegado el momento, Sonia se puso en pie sobre la silla y haciendo sonar la copa con el tenedor atrajo la atención de la algarabía. A voz en grito solicitó que Nando hiciera el brindis. Que para algo era su cumpleaños. Nando se dio cuenta de que de nada servíria negarse, antes de poder reaccionar todo el mundo solicitaba sus palabras como si de ellas dependiera su vida. Tomando la copa medio llena, la alzó y pronunció, en tono firme, su brindis. Por las batallas perdidas. Y mientras un silencio incómodo ahogaba el último murmullo en la sala, Nando ya había vaciado su copa y se sentaba en su silla con una media sonrisa dibujada en su cara. |
Viaje a los sueños (polares)El viaje es largo. No te quedes callado. Participa.
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